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Nadine Gordimer, Premio Nobel de 1991, Jhon Steinbeck, autor de “Las uvas de la ira” y Premio Nobel en 1962, Günter Grass, autor de “El Tambor de Hojalata”, Premio Nobel en 1999 y muchos otros personajes de la literatura escribieron para Playboy. Ahora nos explicamos la razón por la cual cuando un marido era sorprendido por su mujer con la revista de Hef solía decir: “Cariño, yo la compro por las entrevistas y los artículos literarios”.

EL LEGADO DE HEF

ÚLTIMA PARTE

 Por: JAIME LOZANO RIVERA*

En el octavo asalto Alí noqueó a Foreman. Para muchos el mejor encuentro boxístico de todos los tiempos. Nunca se entendió cómo el irreverente y logorreico Alí, símbolo de millones de negros sin voz, banalizara las atrocidades de Mobutu. Visita su palacio, se pasea en su yate, se pone su túnica. Da vida a uno de los más perversos dictadores del África. Norman Mailer, quien es considerado el pionero del periodismo literario (junto con Capote) cubrió el evento para la icónica revista. Viajó en el mismo avión de Alí para presenciar “una pelea entre negros, en una nación negra, organizada por negros y vista por el mundo entero”. La crónica escrita por Mailer quedó como una pieza antológica de la literatura deportiva. En 1977, se publicó el “Delta de Venus”, de Anais Nin. Entre los cuentos, alude la historia de un cruzado que puso un cinturón de castidad a su esposa y dejó la llave al cuidado de su mejor amigo por sí moría. Apenas había cabalgado unas millas ,cuando vio a su amigo galopando tras él y gritándole ¡ Me has entregado una llave equivocada !. “En la época en que me dediqué a escribir relatos eróticos a dólar la página, me di cuenta que durante muchos años habíamos tenido un solo modelo para este género literario: Los textos de autores masculinos (…) Creí que las mujeres eran más aptas para fusionar el sexo con la emoción y con el amor”, declaró Nin. El novelista neoyorquino Henry Miller encontró en la mítica revista de las conejitas la plataforma para sus novelas Trópico de Cáncer y Trópico de Capricornio. Su obra literaria fue calificada de obscena y pornográfica. El piedracielismo de Miller era del siguiente jaez: “…tengo una empalmada de 15 centímetros. Voy alisarte todas las arrugas del coño. Te voy a enviar a casa con dolor en el vientre y la matriz vuelta del revés…” En 1983, el periodista y escritor Truman Capote, autor del best seller “A Sangre Fría”, escribió un artículo intitulado “Remember Tennessee”, después de que su amigo y dramaturgo William Tennessee muriera atragantado con el tapón de un frasco de gotas para los ojos, el cual debió intentar abrir con los dientes. Capote halló en la revista el escenario ideal para hacer revelaciones sociales y sexuales de las celebridades de Hollywood. “Ese enano marica hijo de puta me aseguró que no diría nada de lo que pedí que no publicara y lo ha puesto todo, lo mataré”, gruñó Marlon Brando, el padrino, tras leer una entrevista hecha por Capote publicada en la revista donde revelaba infidencias sobre su madre alcohólica, su tendencia a la obesidad y experiencias con el psicoanálisis. En junio de 1989, a esa pasarela de mujeres desnudas se adosó la crónica escrita por la sudafricana Nadine Gordimer, Premio Nobel de 1991, en la que relata la historia de una granjera blanca que tenía un amante negro. El apartheid es el trasfondo omnipresente en las historias narradas por Gordimer. Fue amiga cercana de Nelson Mandela y le ayudó a editar sus discursos contra la discriminación racial. En 1996, el literato peruano Mario Vargas Llosa escribió para la revista “Lituma en los Andes”. Catorce años después, el autor de “La Tía Julia y El Escribidor” recibiría el Premio Nobel de literatura. En igual medida escribieron para la Playboy, Jhon Steinbeck, autor de “Las uvas de la ira” y Premio Nobel en 1962, Harold Pinter, Premio Nobel en 2005, Günter Grass, autor de “ El Tambor de Hojalata”, Premio Nobel en 1999, Isaac Bashevis Singer, Premio Nobel en 1978, Saúl Bellow, Premio Nobel 1976. Ahora nos explicamos la razón por la cual cuando un marido era sorprendido por su mujer con la revista de Hef solía decir: “Cariño, yo la compro por las entrevistas y los artículos literarios”.

*Abogado Universidad Santiago de Cali

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